Cómo Disobey ha optimizado su gestión en tres meses sin ningún problema

Pasar de tres herramientas inconexas a una gestión centralizada.
Este es el giro estratégico que ha dado Disobey, una agencia de comunicación de Nantes con una quincena de empleados. Una transformación llevada a cabo a toda marcha por Wendy Joulin, la «mamá» de la agencia —así es como la llaman internamente.
¿Cuál es su objetivo? Recupera la claridad, la eficacia… y, sobre todo, deja de estar todo el día persiguiendo las noticias.
El reto: tener que lidiar con demasiadas herramientas, con demasiada frecuencia
Antes de Furious, el día a día en Disobey era como una yincana digital.
- Un ERP obsoleto para el seguimiento de proyectos y la gestión del tiempo (instalado localmente, sin actualizaciones).
- Un programa de RR. HH. para gestionar las vacaciones.
- Trello nos ayuda a coordinar a los equipos.
Si a eso le sumas una gestión de los gastos «a la antigua usanza» (es decir: enviar los justificantes por correo electrónico y archivarlos a mano), el resultado es un terreno propicio para los errores, los olvidos y… las frustraciones.
Wendy lo resume muy bien:
No paraba de darles un toque a los equipos. Nadie quería usar la herramienta, parecía que íbamos hacia atrás en vez de hacia adelante.
Wendy Joulin - Responsable administrativa en Disobey
Le déclic: una herramienta todo en uno, pensada especialmente para agencias
Todo empezó gracias al boca a boca. Mientras charlaba con un compañero, Wendy oyó hablar de Furious. La herramienta está en boca de todos, las opiniones son positivas y le ha picado la curiosidad.
Tras ver una demostración, Wendy está convencida: la herramienta es moderna, fluida, accesible desde el móvil y, sobre todo… permite centralizarlo todo.
Enseguida nos dimos cuenta de que íbamos a poder tenerlo todo en un solo sitio: gestión de proyectos, facturación, compras, vacaciones, control de horas… Era justo lo que buscábamos.
Wendy Joulin - Responsable administrativa en Disobey
No hizo falta recurrir a un integrador externo: Wendy se encargó ella misma de la implementación. En tres meses, todo estaba configurado y los primeros empleados ya se habían incorporado.
Los 3 errores que ellos evitaron (y que tú también harías bien en evitar)
- Subestimar la gestión del cambio: Wendy incorporó a un jefe de proyecto en la fase de pruebas para asegurarse de que todo saliera bien sobre el terreno. Acertó de pleno.
- Migrarlo todo de golpe: Disobey optó por un enfoque gradual, con un periodo de «coexistencia» entre Trello y Furious. El resultado: sin pánico y una adopción fluida.
- Ignorar los usos reales de los equipos: Al tener en cuenta los casos de uso concretos desde el principio, Wendy se adelantó a los posibles problemas. ¿Su secreto? Conoce a sus equipos…y su herramienta.
Las etapas clave de la implementación
- Octubre: Wendy se hace cargo de Furious, configura los proyectos, los contactos y los derechos.
- Noviembre: incorpora a un colaborador para comprobar cómo funciona en la práctica.
- Enero: toda la agencia se pasa oficialmente al nuevo sistema. Ya no hacen falta otras herramientas.
Todo sin sudar la gota gorda. Ni café derramado. (Bueno, que nosotros sepamos).
Lo que Furious ha cambiado en la vida cotidiana
La centralización de la información nos ha permitido ganar tiempo… y liberar capacidad mental. El resultado: más fluidez, menos microgestión y más autonomía.
Antes: Wendy era el centro de todo. Cualquier asunto (pagos, vacaciones, facturas) pasaba por ella.
Hoy en día: todo el mundo tiene acceso a la información que necesita, cuando la necesita.
Se ahorra un montón de tiempo. Los compañeros abren el proyecto y tienen todo el historial. Incluso las notas adhesivas están integradas.
Wendy Joulin - Responsable administrativa en Disobey
La centralización de la información nos ha permitido ganar tiempo… y liberar capacidad mental. El resultado: más fluidez, menos microgestión y más autonomía.
3 consejos prácticos que puedes aprender de Disobey
Wendy no se limitó a «poner en marcha una herramienta». Llevó a cabo un auténtico proceso de optimización de los procesos, con método y sentido común. Esto es lo que cualquier agencia haría bien en imitar:
- Deja que una persona de referencia se encargue de coordinarlo todo: Wendy ha sido el motor de todo el proceso.
- Prueba con dos perspectivas (administrativa + operativa): para tener una visión completa de las necesidades.
- Acabar con la dispersión: una sola herramienta, un solo punto de acceso, una sola versión de la verdad.
Lo que Furious les permite hoy en día
Desde las primeras semanas, los efectos de la centralización se han dejado sentir en Disobey. No hace falta esperar meses para notar un cambio en el funcionamiento diario.
Menos tiempo perdido cambiando de herramienta
Antes, para validar un proyecto bastaba con abrir tres aplicaciones: una para llevar el control de las horas, otra para comprobar las vacaciones y una tercera para encontrar el archivo de facturación correcto. Y a veces… había que dar un pequeño rodeo por el correo electrónico de Wendy.
Ya no tengo que abrir tres programas para ver la misma información. Todo está ahí, en el lugar adecuado.
Wendy Joulin - Responsable administrativa en Disobey
Ahora todo está en Furious. Los jefes de proyecto, los gestores de cuentas, el equipo creativo, el departamento de contabilidad: todos trabajan en el mismo entorno, con una única interfaz y datos actualizados en tiempo real.
Menos correos, más transparencia
En Disobey, cada proyecto reúne toda la información necesaria: tareas pendientes, comentarios, notas internas, documentos compartidos, historial de aprobaciones, estado de la facturación… Se acabaron las idas y venidas para saber si se ha recibido un pago o si se ha firmado el presupuesto.
Todo el mundo tiene acceso a lo que necesita, sin tener que pedirlo
Se ahorra un montón de tiempo. Los compañeros abren el proyecto y tienen todo el historial. Incluso las notas adhesivas están integradas.
Wendy Joulin - Responsable administrativa en Disobey
Menos dependencia, más autonomía
Antes, Wendy era la que lo controlaba todo. Cada validación, cada seguimiento, cada confirmación pasaba por ella. Ahora, los empleados pueden navegar por la herramienta, acceder a la información que necesitan y seguir el progreso de sus proyectos en tiempo real.
Por supuesto, sigue atenta a lo que pasa, pero ya no es el cuello de botella.
Y este cambio también es psicológico: los equipos se sienten más responsables y más implicados, ya que están mejor preparados para actuar sin intermediarios.
Menos papeleo, más agilidad sobre el terreno
Una buena herramienta es también una herramienta pensada para el uso en la vida real. Y en una agencia donde los equipos están constantemente en reuniones o de viaje, la aplicación móvil marca la diferencia.
Reembolsos de gastos, recibos, consultas rápidas: todo se puede hacer desde el móvil.
Ya no hace falta guardar los recibos en el fondo del bolso esperando acordarte de ellos a final de mes.
Menos confusión, más claridad para todos
Una de las ventajas más importantes es la actualización de la información.
Ahora todos los miembros del equipo comparten la misma base de referencia: un proyecto, un estado y un historial comunes. En caso de rotación de personal o de ausencias, la continuidad está garantizada.
Furious se convierte en el repositorio compartido de la agencia. Una base en la que podemos apoyarnos, sin tener que depender de la memoria de cada uno.
¿Y tú, cuánto tiempo sigues perdiendo en intentar arreglar las cosas?
Disobey no se ha limitado a adoptar una herramienta: ha simplificado su forma de trabajar.
Furious les ha permitido unificar sus procesos, agilizar sus flujos de trabajo y aumentar la implicación de sus equipos.
¿Y si tú también tomaras la misma decisión que ellos?
